Modernidad
La capital y mayor ciudad chiapaneca que también muestra en el fondo de su alma la esencia Zoque, es un lugar de apariencia moderna y con un acelerado crecimiento demográfico. Tuxtla siempre está adornada por la naturaleza, lo mismo por las montañas que le sirve de escenario – es la única de las capitales del estado de la frontera sur que se encuentra entre montañas—como por la intensa floración primaveral de sus árboles que la tiñen de explosivos colores.
En Tuxtla lo mismo puede uno hallarse en grandes centros comerciales que en reductos de selva como los del Zoológico Miguel Álvarez del Toro o el jardín Botánico. Lo mismo se puede disfrutar de excelentes restaurantes y hoteles que de una parvada de cotorras sobrevolando el área urbana o encontrarse con antiguos rituales zoques como la “bajada de las vírgenes de Copoya”.
Una ciudad que cuenta con los servicios necesarios para satisfacer una gran variedad de gustos. De modesto poblado Zoque en la época colonial, Tuxtla Gutiérrez pasó a convertirse en 1892 en la capital del estado. Hoy, en medio de la modernidad y una creciente capacidad hotelera, restaurantera y de servicios; conserva arquitectura, rituales, fiestas y comidas que reclaman su origen. Durante la última década se ha convertido en un importante destino turístico para quienes viajan por motivo de actividades laborales profesionales o negocios y se ha colocado extraordinariamente bien en términos de la competencia nacional e internacional.
Este es un Chiapas diferente para el viajero: Tuxtla Gutiérrez conserva muchos aspectos del Tuxtla tradicional tales como los rituales, las leyendas y la arquitectura vernácula. Reconocimiento especial merece su rica gastronomía y su variada vegetación.

